La regla 3-2-1: cómo hacer copias de seguridad que de verdad te salven
Casi todas las empresas creen que tienen copias de seguridad. Hasta que un día necesitan recuperar algo y descubren que la copia llevaba meses fallando, que estaba en el mismo disco que se ha roto o que el ransomware también la ha cifrado. La regla 3-2-1 existe para que eso no te pase.
En qué consiste la regla 3-2-1
- 3 copias de tus datos: el original y al menos dos copias más.
- 2 soportes distintos: por ejemplo, un NAS en la oficina y la nube. Si un tipo de soporte falla, el otro sobrevive.
- 1 copia fuera de la oficina: en la nube o en otra ubicación física. Es la que te salva ante robo, incendio o ransomware.
Los errores que vemos cada semana
- La copia está en un disco USB conectado permanentemente al mismo ordenador: el ransomware lo cifra también.
- Nadie comprueba si la copia se está haciendo: el programa lleva meses dando un error que nadie lee.
- Se copia todo menos lo importante: la base de datos del programa de gestión no se puede copiar en caliente y quedó fuera.
- Nunca se ha probado una restauración: el día que hace falta, se descubre que la copia estaba corrupta.
La copia hay que probarla
Una copia de seguridad que nunca se ha restaurado es una promesa, no una garantía. Al menos un par de veces al año conviene restaurar algunos archivos y, si tienes servidor, hacer una prueba de recuperación completa. Es la única forma de saber que el día malo todo funcionará.
¿Cada cuánto hay que copiar?
La pregunta correcta es: ¿cuántas horas de trabajo puedes permitirte perder? Para la mayoría de negocios, una copia diaria automática es el mínimo. Para datos muy críticos (facturación, historiales, pedidos), varias veces al día. Y siempre automatizado: las copias manuales dejan de hacerse la segunda semana.
Cómo lo montamos nosotros
Diseñamos la estrategia según tu volumen de datos y tu presupuesto: copia local en NAS para restauraciones rápidas, copia cifrada en la nube para desastres, supervisión de que cada copia se completa y pruebas de restauración periódicas. Tú trabajas; nosotros vigilamos que tus datos estén a salvo.
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