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¿WordPress o web a medida? Cuál le conviene a tu negocio

14 de julio de 20267 min de lectura

Es el gran dilema al encargar una web: ¿WordPress, que es lo que usa medio internet, o un desarrollo a medida? Como nosotros nos dedicamos a lo segundo, podríamos soltarte el discurso comercial. Pero la respuesta honesta es que depende: WordPress es la opción correcta para algunos proyectos y una fuente de disgustos para otros. Te contamos las diferencias reales para que decidas con criterio, sea con nosotros o con quien sea.

Qué es cada cosa, en dos frases

WordPress es un gestor de contenidos: instalas una plantilla que define el diseño y vas añadiendo plugins para cada función que necesites (formularios, SEO, copias, tienda…). Es rápido de montar y hay miles de profesionales que trabajan con él.

Una web a medida se programa específicamente para tu negocio, con código moderno y solo con lo que tu web necesita. No hay plantilla ni plugins de terceros: hay un desarrollador que construye exactamente lo que se ha diseñado.

Cuándo WordPress es la opción sensata

Seamos justos: WordPress mueve casi la mitad de las webs del mundo por buenos motivos. Es la opción razonable si te encaja alguno de estos casos:

  • Publicas contenido constantemente (un blog, un medio, recetas, noticias) y quieres editarlo todo tú mismo desde el primer día.
  • El presupuesto inicial es muy ajustado y necesitas estar en internet ya, aunque sea con una plantilla.
  • Es una web temporal: un evento, una campaña, una prueba de una idea de negocio.
  • Ya tienes en el equipo a alguien que conoce WordPress y va a ocuparse de él de verdad.

Dónde WordPress empieza a pasar factura

Los problemas de WordPress casi nunca se ven el día de la entrega: aparecen con los meses, y salen de su propia naturaleza. Cada plugin es un programa de un tercero que hay que actualizar de por vida, y cada actualización puede romper algo o pelearse con otro plugin.

  • Seguridad: por ser el gestor más usado del mundo, es el objetivo número uno de los ataques automatizados. La inmensa mayoría de webs hackeadas que nos llegan son WordPress con plugins sin actualizar.
  • Velocidad: las plantillas comerciales cargan código para funciones que no usas, y la web se resiente. Google mide la velocidad y la tiene en cuenta para posicionarte.
  • Licencias: la plantilla y varios plugins clave suelen ser de pago anual. Ese coste rara vez aparece en el presupuesto inicial.
  • Fragilidad acumulada: con los años, la suma de plantilla, maquetador visual y veinte plugins convierte cada cambio en una operación delicada.

Qué te da una web a medida

Una web a medida invierte la ecuación: cuesta más al principio y da menos trabajo después. Al no depender de plantillas ni plugins de terceros, no hay actualizaciones ajenas que vigilar ni licencias anuales que renovar, y la superficie de ataque es una fracción de la de un WordPress.

También es más rápida, porque solo carga lo que tu web usa, y eso se nota en la experiencia del visitante y en el posicionamiento. Y el diseño es exactamente el que tu negocio necesita, no una plantilla que también tienen otras mil empresas.

La contrapartida, además del precio inicial, es que dependes de que quien te la hace sea serio: pide ver webs reales que haya hecho y mantenga funcionando, y asegúrate de que el dominio y el código quedan a tu nombre.

El coste real se mide a tres años, no el día de la entrega

Comparar solo el presupuesto inicial es la trampa clásica de esta decisión. Una web WordPress de 1.500 € con 200 € al año en licencias y horas de mantenimiento correctivo cada vez que algo se rompe puede acabar costando lo mismo —o más— que una web a medida de 2.500 € que apenas necesita intervención.

Ya publicamos una guía con los precios reales de una web para pyme, con rangos de mercado y los costes ocultos de cada opción. La conclusión es la misma: pide siempre el coste a tres años vista, no solo el de la entrega.

«¿Y podré tocar yo el contenido?»

Es la objeción más habitual contra la web a medida, y es justa: el editor de WordPress es su gran punto fuerte. Pero conviene matizarla con la realidad: la mayoría de webs de empresa cambian mucho menos de lo que sus dueños creen al encargarlas. Si lo que cambia son cuatro textos y alguna foto al trimestre, no necesitas un gestor de contenidos entero con todo su mantenimiento.

Y cuando sí hay una parte viva (un blog, una lista de productos), una web a medida puede incluir un editor solo para esa parte. La otra vía, que es la que eligen la mayoría de nuestros clientes, es un plan de mantenimiento donde los cambios de contenido los hacemos nosotros: tú mandas el texto y nosotros lo dejamos publicado.

En resumen

  • Elige WordPress si publicas contenido a diario, necesitas autonomía total para editarlo y asumes su mantenimiento constante (o pagas a alguien que lo asuma).
  • Elige a medida si la web es la cara de tu negocio para los próximos años y quieres velocidad, seguridad y pocos sobresaltos.
  • En ambos casos, exige que el dominio, el contenido y la web sean tuyos y puedas llevártelos si cambias de proveedor.
  • Y compara el coste a tres años (licencias y mantenimiento incluidos), nunca solo el presupuesto inicial.

Nuestra recomendación

Si dudas, empieza por el final: escribe en una lista qué tiene que hacer tu web y cada cuánto vas a cambiarla de verdad. Con esa lista delante, la decisión suele caerse por su propio peso, y cualquier proveedor honesto te dirá lo mismo que te hemos contado aquí.

En ProITval hacemos webs a medida —esta que estás leyendo es una de ellas— con mantenimiento mensual para que después de la entrega no te quedes solo. Si nos cuentas qué necesita tu negocio, te decimos con franqueza qué opción te conviene y te preparamos un presupuesto sin compromiso.

¿Quieres que lo revisemos en tu empresa?

Cuéntanos tu caso y te decimos, sin compromiso, cómo lo resolveríamos y cuánto costaría.