Antes de las vacaciones: cómo dejar la informática de tu empresa a salvo
En agosto media España cierra o funciona a media máquina. El problema es que los ciberdelincuentes no se van de vacaciones: al contrario, es su temporada alta, porque saben que hay menos gente vigilando y que quien queda muchas veces no puede verificar las cosas. Dedicar media hora a dejar la informática en orden antes de bajar la persiana te evita volver en septiembre y encontrarte un disgusto. Esta es nuestra lista.
1. Comprueba que las copias de seguridad funcionan de verdad
No basta con «tener copias». Antes de irte, asegúrate de que la última se ha hecho bien y, sobre todo, prueba a recuperar algún archivo: una copia que nunca se ha restaurado no es una copia hasta que la necesitas de verdad. Si tu backup depende de un disco conectado al mismo ordenador, ese disco no te salva de un ransomware ni de un robo.
Es buen momento para repasar que cumples la regla 3-2-1 y que al menos una copia está fuera de la oficina. Si no lo tienes claro, nosotros revisamos y montamos las copias de seguridad para que puedas desconectar tranquilo.
2. Deja los equipos y servidores actualizados
Un mes es mucho tiempo para dejar sistemas sin parches. Aplica las actualizaciones pendientes de Windows, del antivirus y de los programas críticos antes de marcharte, para no volver a un parque con un mes de vulnerabilidades acumuladas.
Si además sigues con equipos en Windows 10 (que ya no recibe parches de seguridad), aprovecha para planificar el cambio: puedes ver en un momento cuántos aguantan Windows 11 con nuestro comprobador.
3. Cierra bien los accesos, sobre todo el remoto
Si alguien va a trabajar en remoto durante el verano, que sea a través de una conexión segura (VPN) y con verificación en dos pasos, no abriendo el escritorio remoto directamente a internet: es una de las puertas favoritas del ransomware.
Aprovecha también para desactivar cuentas que ya no se usan y revisar quién tiene acceso a qué. Menos puertas abiertas mientras no hay nadie, menos riesgo.
4. Lo físico: apaga lo que no se use y cuida los servidores
Apaga los ordenadores que vayan a estar un mes parados: gastan luz y son un riesgo innecesario ante una subida de tensión o una tormenta de verano. Lo que sí conviene dejar encendido es lo que hace las copias y el acceso remoto (servidor, NAS, router), pero protegido con un SAI.
Y no te olvides del calor: una sala de servidores sin ventilación en agosto es una avería esperando a pasar. Asegúrate de que el aire o la refrigeración de esa zona sigue funcionando aunque la oficina esté vacía.
5. Ojo al fraude de agosto
Es el mes estrella del «fraude del CEO» y de las facturas falsas: llega un correo, aparentemente del jefe o de un proveedor de siempre, pidiendo un pago urgente o avisando de un «cambio de número de cuenta». Con los responsables de vacaciones y menos gente para contrastar, cuela más que nunca.
La regla es sencilla y conviene recordársela al equipo antes de irse: ningún pago ni cambio de IBAN se hace solo por correo; se confirma siempre por teléfono con la persona de siempre. Si quieres, reforzamos la seguridad y el filtrado de correo para que lleguen menos de estos intentos.
6. Ten claro a quién llamar si algo falla
Deja a mano un contacto para emergencias informáticas y avisa a tu equipo de a quién escribir si algo se cae. Nuestro soporte es remoto y presencial, así que podemos echar una mano aunque sea agosto y aunque no estéis en la oficina.
En resumen
Si prefieres no repasarlo tú, te hacemos una revisión antes de que cierres y te dejamos todo listo para desconectar de verdad.
- Copias de seguridad hechas y probadas, con una copia fuera de la oficina.
- Equipos y servidores actualizados antes de cerrar.
- Accesos remotos con VPN y doble verificación; cuentas sin uso desactivadas.
- Ordenadores innecesarios apagados; servidores con SAI y bien ventilados.
- Equipo avisado del fraude de agosto: ningún pago ni cambio de cuenta sin confirmar por teléfono.
- Un contacto de emergencia claro por si algo falla.
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